¿Se pueden prevenir las cataratas? Mitos y verdades médicas

Jun 23, 2025

Las cataratas son una de las causas más frecuentes de pérdida de visión a partir de cierta edad. Muchas personas las asocian con el envejecimiento y las aceptan como algo inevitable. Otras, en cambio, buscan remedios oculares milagrosos que prometen evitar su aparición. Pero, ¿hasta qué punto se pueden prevenir realmente las cataratas? ¿Qué hay de cierto en lo que se dice sobre ellas?

En este artículo nuestro especialista en oftalmología te ayuda a separar la realidad médica de los mitos más comunes, y te explicamos qué puedes hacer para cuidar tu visión a largo plazo.

¿Qué son exactamente las cataratas?

Las cataratas se producen cuando el cristalino (la lente natural del ojo que permite enfocar) pierde su transparencia y se vuelve opaco. Esto provoca visión borrosa, sensibilidad a la luz, dificultad para leer o ver de noche, y una sensación general de ver “a través de un velo”. Aunque están asociadas principalmente al envejecimiento, no son exclusivas de las personas mayores. También pueden desarrollarse por:

  • Factores genéticos
  • Diabetes u otras enfermedades crónicas
  • Traumatismos oculares
  • Uso prolongado de ciertos medicamentos (como corticoides)
  • Exposición excesiva al sol sin protección ocular

¿Se pueden prevenir las cataratas?

Esta es la gran pregunta. Y la respuesta no es un simple sí o no.

  • No se pueden prevenir al 100%, especialmente las cataratas relacionadas con la edad.
  • Pero sí es posible retrasar su aparición o reducir el riesgo de que se desarrollen precozmente con ciertos hábitos y cuidados.

Por tanto, la prevención no consiste en eliminar completamente la posibilidad de tener cataratas, sino en proteger al máximo tu salud ocular para conservar la visión durante más tiempo.

Verdades médicas: lo que sí ayuda a prevenirlas (o retrasarlas)

1. Protección solar ocular: esencial y muchas veces olvidada

La exposición continuada a los rayos UV puede acelerar la degeneración del cristalino. Usar gafas de sol con filtros adecuados reduce significativamente el riesgo de cataratas, especialmente si vives en zonas muy soleadas o pasas mucho tiempo al aire libre.

Consejo: asegúrate de que las gafas tienen protección 100% contra rayos UVA y UVB, no solo un tinte oscuro.

2. Control de enfermedades crónicas como la diabetes

La diabetes mal controlada puede provocar cataratas de forma precoz. Por eso, mantener a raya el azúcar en sangre no solo protege tu salud general, sino también tu visión.

3. Alimentación rica en antioxidantes

Aunque no hay alimentos que curen las cataratas, una dieta con frutas, verduras y nutrientes antioxidantes como la vitamina C, la luteína o la zeaxantina puede proteger al cristalino del daño oxidativo y contribuir a un envejecimiento ocular más saludable.

4. Evitar el tabaco y el alcohol en exceso

Ambos son factores de riesgo conocidos para la salud visual. El tabaco, en particular, aumenta la oxidación del cristalino y está vinculado directamente al desarrollo de cataratas.

5. Revisiones oftalmológicas regulares

Las cataratas evolucionan de forma progresiva. Muchas veces no se detectan en sus primeras fases si no es mediante una revisión médica. Contar con un seguimiento especializado permite detectar cualquier alteración visual a tiempo y valorar si hay que actuar antes de que afecte a tu calidad de vida. Si hace tiempo que no revisas tu vista, puedes hacerlo en nuestro servicio de oftalmología, donde realizamos diagnósticos completos y personalizados con tecnología avanzada.

Mitos comunes sobre las cataratas que debes olvidar

“Las cataratas se pueden curar con colirios naturales”

No. Hoy por hoy, no existe ningún tratamiento farmacológico que revierta una catarata. Los colirios naturales o suplementos que se venden como «preventivos» no tienen evidencia científica suficiente. Solo la cirugía puede eliminar una catarata una vez formada.

“Si no te operas, puedes quedarte ciego de un día para otro”

Tampoco es cierto. Las cataratas evolucionan lentamente y no provocan ceguera súbita. Eso sí: si no se tratan, la pérdida de visión puede llegar a ser incapacitante, pero siempre hay tiempo para actuar si se hace un seguimiento adecuado.

“No vale la pena operarse hasta que no veas casi nada”

Este es un mito muy común, pero desactualizado. Hoy en día, la cirugía de cataratas es segura y altamente eficaz, y se recomienda intervenir cuando la pérdida visual interfiere en tu vida diaria, sin necesidad de llegar a un estado extremo.

Entonces… ¿cuándo hay que preocuparse?

Es importante estar atento a síntomas como:

  • Dificultad para ver bien de lejos o de cerca, incluso con gafas
  • Visión borrosa o “nublada”
  • Deslumbramientos frecuentes
  • Sensación de ver doble
  • Cambios en la percepción de los colores
  • Necesidad constante de cambiar la graduación de las gafas

Si notas alguno de estos signos, no esperes a que se agraven. Una visita al oftalmólogo puede ayudarte a aclarar si se trata de cataratas u otro problema visual.

¿Y si me operan? ¿Es seguro?

La cirugía de cataratas es una de las intervenciones más realizadas en todo el mundo y tiene una tasa de éxito altísima. Se realiza de forma ambulatoria, es rápida e indolora, y permite recuperar la visión de manera notable. Además, en muchos casos, se aprovecha para corregir otros defectos visuales como la miopía o el astigmatismo mediante lentes intraoculares. Si tienes dudas sobre si ha llegado el momento de valorar la intervención, en nuestro servicio de oftalmología te orientamos con honestidad y sin prisas. Puedes solicitar tu primera valoración aquí.

Conclusión: prevenir no es evitar, es proteger

Las cataratas no siempre se pueden evitar, pero sí podemos influir en cómo y cuándo aparecen, e incluso en cómo se gestionan. Adoptar hábitos saludables, proteger tus ojos del sol, cuidar tu alimentación y hacer revisiones periódicas son acciones reales y eficaces para preservar tu visión durante más tiempo. En nuestro centro médico, contamos con especialistas en oftalmología que te acompañan desde el diagnóstico temprano hasta el tratamiento más adecuado en cada caso. Porque tu vista no tiene repuesto, pero sí tiene cuidado.

Descubre más sobre nuestro servicio de oftalmología y empieza a cuidar tu salud visual desde hoy mismo.

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